A pesar de haberles explicado a los erizos lo mejor que pude... aún quería huír, pero no podía hacerlo, pues ambos erizos no iban a bajar la guardia ni un momento... ya nada será lo mismo ahora que mis amigos saben de lo que soy capaz...
Aquel silencio combinaba perfectamente con aquella fría noche iluminada por su luna llena... podía sentir la incomodidad de los chicos, no me importo en absoluto, estaba muy sumida en mis pensamientos... ninguno dijo una palabra el resto del camino...
Finalmente habíamos llegado al taller... aun quería llorar, mis ojos brillaban como nunca lo habían hecho... pero mi orgullo no me lo permitía
Notaba las miradas de miedo y desconfianza hacia mí... me acerqué a la gata... estaba inconsciente
Cream: Srita Amelie... p-puede cur-rar a Bl-Blaze? *acercándose*
Amelie: ... lo intentaré
Pude ver el miedo en la conejita, de verdad se podía ver que se esforzó bastante en acercarse y preguntarme eso... quería abrazarla y decirle un millón de veces ''lo siento''
Tails: Amelie por favor, hazlo rápido... pierde fuerza *tomando el pulso de Blaze*
Amelie: *asiento con la cabeza*
Unas luces amarillas rodearon mis manos, a continuación las moví sobre el cuerpo de Blaze, a su paso sanando las heridas poco a poco, haciendo que la gata reaccionase....
Blaze: *levantándose de repente*
Amy: Blaze!!!! *va a abrazarla*
Mis amigos, todos llenos de alegría corrieron a abrazar a Blaze, iba a retirarme pues ya no tenía nada que hacer allí... antes de tomar la manilla de la puerta, Manic me detuvo
Manic: necesito hablar contigo...
No dije nada, solo le seguí al jardín...
Amelie: algo que quieras saber? *pregunto cabizbaja*
Manic: a mí no me importa lo que pasó allá, yo... te sigo que-queriendo
Amelie: ...
Manic: yo sé que no querias hacerle eso a Blaze, tu nunca lo harías, y no me importa qué suceda... nunca dejaré de quererte
El escuchar el apoyo de Manic hizo que me sonrojara y llorase, no creía que alguien me perdonaría... el erizo camino hacía mi y me abrazó, me apoyé en su pecho... llenandole de mis lágrimas, me había calmado un poco, entonces alcé la mirada y me encontré con sus ojos, esos ojos color café rojizo, mientras que a él le pasaba lo mismo... nos fuimos acercando más y más hasta fundirnos en un tierno y cálido beso, mientras que la luz de la Luna nos iluminaba...
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